UCI: los vendedores se resisten aún a bajar los precios de las viviendas

Nov. 26, 2022 Oficina Madrid

UCI: los vendedores se resisten aún a bajar los precios de las viviendas

Detecta un incremento de propietarios interesados en vender, pero mantienen el precio pese a la situación macro. También se está reduciendo la demanda

La situación económica se está complicando a medida que pasan los meses. En un escenario marcado por los elevados precios de la energía, la guerra en Ucrania, la subida de los tipos de interés y una ralentización de la actividad, son muchos los propietarios que están pensando en sacar a la venta viviendas.

Esta es una de las conclusiones del último estudio que han publicado Unión de Créditos Inmobiliarios (UCI) y Spanish International Realty Alliance (SIRA), que también refleja una contracción de la demanda y la apuesta de los vendedores por mantener inalterados de momento los precios de las viviendas.

El documento detalla que "se acentúa la brecha entre la oferta y la demanda de vivienda en España" y concreta que más del 61% de los profesionales inmobiliarios que han participado en la encuestan ya observa una reducción progresiva de los demandantes de vivienda

De hecho, destaca que "la percepción de los profesionales sobre la estabilidad o aumento del volumen de compradores ha bajado 19 puntos, hasta situarse en el 39% en el tercer trimestre del año, coincidiendo con los crecientes tipos de interés y los récords en la escalada del euríbor".  Se trata del porcentaje más bajo desde verano de 2019.

Al tiempo que se está frenando la demanda, se está produciendo un incremento en la oferta: más del 60% de los profesionales asegura que se ha producido un aumento o se ha estabilizado el número de clientes vendedores durante el tercer trimestre de 2022, 5 puntos más que en 2021. 

Y la tendencia se mantendrá al menos en lo que queda de año: en torno al 70% de los agentes inmobiliarios que han participado en el informe cree que el volumen de vendedores se mantendrá o crecerá en lo que queda de año y que se reduzca el número de compradores. 

"Esta situación acabará afectando también al cierre de las operaciones durante los últimos meses del año, pues menos de la mitad de los profesionales (42%) cree que se mantendrán o incrementarán. En el extremo opuesto se encuentra el 57% de agentes que vaticina una bajada moderada en el número de transacciones", puntualiza el estudio.

Su visión coincide con la que han manifestado en los últimos días tasadoras, gestoras y firmas de inversión, que han explicado en un encuentro inmobiliario que el mercado se encuentra ahora paralizado, aunque aseguran que a medida que se vaya despejando la incertidumbre las operaciones volverán, ya que la liquidez y el deseo de invertir se mantiene en niveles altos.

En cuanto a los precios, y a pesar de que las previsiones apuntan a un descenso moderado del precio de las viviendas (al menos en términos reales), el estudio destaca la resistencia de los vendedores a la bajada de precios durante el tercer trimestre," ya que todavía el 74% de los profesionales sostiene que los precios se han mantenido estables o crecientes durante el tercer trimestre", señala.

De cara al futuro, los profesionales se muestran optimistas al considerar que la inestabilidad del mercado llevará a los vendedores a apostar por operaciones intermediadas por agencias inmobiliarias, lo que supondrá un crecimiento de sus negocios a corto plazo. También valoran las oportunidades de mercado que proporcionará la llegada de los Fondos Next Generation UE para la rehabilitación de viviendas, así como el papel del mercado residencial como valor refugio para los inversores en tiempos de incertidumbre. 

"2022 ha sido un año de contrastes, con grandes cifras récord en la primera mitad del año, pero también con grandes incertidumbres provocadas por la alta inflación y la bajada de compradores. Es complicado predecir si esta situación continuará durante el 2023, por lo que lo mejor que podemos hacer desde el sector ante un entorno tan incierto es fomentar la adaptación al cambio, mejorar la capacitación de los equipos, progresar en la digitalización de los procesos y adaptarse a las necesidades de los clientes”, concluye José Manuel Fernández, subdirector general de UCI.

Fuente: idealista.com